Web, alojamiento, mantenimiento, redes sociales y correo en una sola cuota al mes. Yo lo monto, yo lo mantengo y yo respondo si algo falla. Tú sigues a lo tuyo.

Tus clientes te encuentran por Instagram, por TikTok o por el boca a boca. Funciona, hasta que deja de funcionar: un cambio de algoritmo, una cuenta bloqueada o una red que pasa de moda, y el escaparate desaparece con todo lo que habías construido.
Una web es lo único de internet que es tuyo de verdad. Es donde te encuentra quien te busca en Google, donde se ven tu horario, tus precios y tu teléfono sin bajar por cuarenta publicaciones, y lo que hace que un cliente nuevo se fíe de que eres un negocio serio.
El problema nunca ha sido hacerla. Es mantenerla viva: actualizarla, protegerla, escribir en ella, publicar en redes cada semana y contestar al que pregunta. Eso es lo que hago yo por ti.
Un alta inicial para montarlo todo y una cuota al mes para que siga funcionando. Precios sin IVA.
Permanencia de 12 meses. El dominio se registra a tu nombre: si un día lo dejamos, la web y el dominio son tuyos.
Te puede sacar una web en una tarde. Lo que no te da es todo lo que viene después.
Hay que alojarla, renovar el dominio, mantener el certificado de seguridad y hacer copias. Si algo de eso falla un domingo, el chat no te coge el teléfono.
Cada mes salen versiones nuevas de todo, y una mala actualización deja la web en blanco. Yo las aplico, las compruebo y, si algo se tuerce, lo arreglo antes de que lo notes.
Una web que nadie toca va bajando. Lo que la sube es contenido nuevo, pensado para lo que la gente de tu zona busca de verdad. Eso es trabajo de cada mes, no de una tarde.
Hay que saber qué contar, cuándo y en qué formato, con fotos y vídeos que no parezcan de catálogo. Treinta años haciendo imágenes se notan en el perfil.
Las horas que pasarías peleándote con plantillas y ajustes son horas que no estás atendiendo tu negocio.
Cuando algo falla me escribes a mí, por WhatsApp, y te contesto el mismo día. No a un formulario de soporte en inglés.
Lo que suele faltar cuando un negocio da el salto. Se contratan sueltos, con cualquier pack o sin ninguno.
Me pasas tu Instagram, tu ficha de Google o tu web actual y en 48 horas te digo tres cosas concretas que cambiaría. Sin compromiso.
Te recomiendo el que de verdad necesitas, no el más caro. Se puede subir o bajar más adelante.
Web, dominio, correo y redes listos en dos o tres semanas. Tú me pasas textos, fotos y accesos; si no tienes fotos, las hago yo.
Actualizaciones, copias, publicaciones y artículos. Recibes un informe al mes con lo que se ha hecho y lo que ha dado.
Mándame el enlace de tu Instagram, tu ficha de Google o tu web, y en 48 horas te devuelvo tres cosas concretas que cambiaría para que te encuentren y te escriban más. Sin compromiso y sin llamadas comerciales: si no te interesa seguir, te quedas con los consejos.
Pasados los 12 meses, avisas con un mes de antelación y listo. El dominio está a tu nombre y te entrego la web con todos sus accesos para que te la lleves donde quieras.
No. Me cuentas lo que quieres y yo me encargo. Si un día quieres cambiar algo tú, te dejo un panel sencillo para hacerlo sin tocar código.
Depende de cómo esté. En la auditoría te digo si merece la pena mantenerla o si sale más a cuenta empezar de cero.
Sí. Planificamos el calendario juntos y no sale nada que no hayas visto.
No. Trabajo con negocios de toda España. Si estás cerca nos vemos en persona; si no, por videollamada y WhatsApp.
Sí, con IVA y con retención de IRPF cuando corresponde.
Es gratis, la tienes en 48 horas y te sirve aunque no contrates nada.