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Abel Portillo

Fundé Cryogenic Studios en 1997. Sigo aquí.

Abel Portillo en el estudio de Igualada
1997
Fundación
8
Cómics publicados
8
Videoclips
1
Largometraje

Cryogenic Studios nació en 1997 como subsello editorial dentro del cómic, y en el año 2000 se consolidó como editorial independiente. Lo montamos entre amigos de la Escuela de Cómic con una promesa concreta: el nombre iría en todo lo que cada uno sacara adelante, firmara lo que firmara y trabajara donde trabajara.

De aquel grupo quedo yo. Y sigo cumpliéndola.

Por eso Cryogenic Studios no es una marca comercial que me inventé un día para tener con qué facturar. Es un compromiso que llevo firmando desde que tenía veintipocos años, y esa es la razón de que el nombre siga siendo el mismo tres décadas después.

Empecé dibujando

Me formé en la Escuela de Cómic, y es donde aprendí lo que sigo aplicando cada día: que una imagen tiene que contar algo por sí sola, sin texto que la explique, y que el encuadre no es un capricho estético sino la mitad del relato. En cómic no puedes dejar nada al azar, porque cada viñeta tiene que empujar a la siguiente.

De ahí salieron ocho cómics publicados, portadas, ilustración por encargo, caricatura, fantasía y mucho blanco y negro. Trabajo a mano y en digital, y sigo aceptando encargos de ilustración porque es donde empezó todo.

Después vino el diseño

Identidad de marca, logotipos, carteles, papelería, portadas de disco. El diseño gráfico te enseña algo que en el arte no aparece: que hay un cliente con un problema y que tu trabajo es resolverlo, no lucirte. Es una asignatura que muchos creativos no aprueban nunca.

Ahí aprendí también a manejar el color como sistema y no como gusto, que es lo que después me ha servido en fotografía y en vídeo más que ninguna otra cosa.

Y luego la cámara

Fotografía de estudio, retrato, boda, directo, producto y eventos. Treinta años disparando en condiciones muy distintas: desde el foso de un festival con acreditación de prensa hasta un estudio montado con la luz medida al detalle.

Aquí se junta todo lo anterior. Cuando llevas años dibujando y componiendo, montar un plano deja de ser cuestión de suerte: sabes cómo va a quedar encuadrado, iluminado y montado antes de encender la primera luz. Esa es la diferencia entre hacer fotos y hacer imágenes.

Vídeo, videoclips y un largometraje

El salto al movimiento fue natural. Siete videoclips para bandas de la escena, piezas para empresa, y un largometraje. Dirección, rodaje, iluminación, montaje y color, de principio a fin.

En los últimos años he montado además un pipeline propio de animación con inteligencia artificial que parte siempre de fotografía real, nunca de un prompt en blanco. Eso permite hacer con presupuestos de aquí cosas que antes solo se hacían con presupuestos de allí, y es lo que me deja ofrecer animación a bandas y a empresas que jamás podrían pagar un estudio grande.

También game master

Durante un tiempo trabajé como game master en dos salas de escape, una de ellas de terror, y como asustador y speaker en un parque de terror durante dos años.

Parece que no tiene nada que ver con la imagen y tiene todo que ver: aprendes a dirigir a alguien que está nervioso, a leer cuándo una persona se está soltando o se está bloqueando, y a construir tensión y descarga. Eso es exactamente lo que hace falta delante de una cámara cuando quien tienes enfrente dice «es que yo no sé posar». De ahí nació Photo Xperience.

Cómo trabajo

Solo, y de principio a fin. No paso por agencias ni subcontrato. Quien coge el teléfono es quien hace el trabajo, quien lo entrega y quien responde si algo sale torcido. No hay un comercial que promete una cosa y un técnico que después dice que eso no se puede.

Tiene una desventaja evidente: no puedo abarcar veinte proyectos a la vez. Y tiene una ventaja que a la mayoría de mis clientes le compensa: no hay nadie en medio, no hay teléfono escacharrado, y lo que hablamos es lo que se hace.

Dónde estoy

En Igualada, a una hora de Barcelona. El estudio son unos noventa metros con decorados construidos a mano, atrezzo reunido durante años y el equipo necesario para rodar y fotografiar sin depender de nadie.

Trabajo con clientes de aquí y de fuera: si estás cerca nos vemos, y si no, se resuelve igual de bien a distancia. Escríbeme y hablamos tú y yo directamente. Si veo que no soy la persona indicada para lo que buscas, te lo digo antes de cobrarte.

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CRYOGENIC STUDIOS

Estudio de fotografía, vídeo, ilustración y diseño en Igualada · Barcelona. Desde 1997.

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