Frank Band da el concierto de su vida. Focos, humo y rock a todo volumen. Lo que pasa cuando se apagan los focos… mejor verlo.
Tocar para nadie: la realidad de una banda que empieza
Detrás de cada banda que llena un recinto hay cientos de conciertos ante cuatro amigos, la pareja del batería y el camarero. Es la parte de la historia del rock que no sale en los documentales: los años de salas medio vacías, los ensayos en locales sin ventilación y la pregunta que todo músico se hace alguna vez a las tres de la mañana, cargando amplificadores en una furgoneta: ¿merece la pena?
Salas pequeñas, cuentas pequeñas
Para una banda que empieza, tocar casi nunca sale gratis. Hay que mover el equipo, pagar la gasolina, a veces alquilar la sala o garantizar una taquilla mínima, y repartir lo que sobre, si sobra algo, entre cuatro o cinco personas. Muchos grupos tocan durante años sin ganar un euro, sostenidos solo por las ganas de subirse a un escenario.
La furgoneta, el roadie y el bocadillo
La gira de una banda pequeña es pura autogestión: el guitarrista hace de conductor, el bajista lleva las cuentas, el amigo que ayuda con el equipo se convierte en roadie y la cena es lo que se pueda comprar de camino. No hay camerinos ni catering. Hay un bocadillo antes del concierto y mucha fe en que esta noche, por fin, la sala se llene.
Hacerse un nombre en la era de las redes
Hoy, además, no basta con tocar bien. Hay que grabar, subir los temas a las plataformas, hacer videoclips, mantener vivas las redes y entender cómo funcionan los algoritmos. La paradoja de siempre, ahora digital: para conseguir público necesitas tener público.
El heavy metal sigue vivo
Aun así, el rock y el heavy metal siguen teniendo uno de los públicos más fieles que existen. Festivales, salas de barrio, fanzines, camisetas heredadas de los hermanos mayores. Quien entra en ese mundo no suele salir. Y cada banda que hoy toca para nadie podría ser la que mañana llene la sala.
Frank Band
En el capítulo 3 de Photo Xperience conocemos a Frank, el vocalista de Frank Band: un optimista incansable que le ve el lado bueno a todo, en la mejor tradición de las parodias del rock como «This Is Spinal Tap». Esta noche da el concierto de su vida. Focos, humo y rock a todo volumen. Lo que pasa cuando se apagan los focos es mejor verlo.
Photo Xperience es una serie de animación para adultos de Cryogenic Studios: un cóctel de terror, humor negro y sátira social con banda sonora de heavy metal. Una historia de Abel Portillo, hecha en Igualada.
Erik era un fotógrafo incomprendido. Allí donde presentaba su portfolio, lo rechazaban: nadie entendía su manera de mirar. Él no buscaba una pose. Buscaba la esencia, el alma, aquello que los demás no ven. Un día, tras un incidente, despierta en el infierno, medio muerto, sin recordar nada de su pasado y junto a lo que queda de su cámara hecha trizas. Sobrevivir ahí abajo será lo fácil. Lo difícil será recordar quién era.